ARGUMENTO LIMPIO: Monterrey ¿Será la gota?
Carlos Altamira
Tras la muerte trágica de 52 personas en una de las ciudades más emblemáticas de México, hoy la sociedad exige respuestas contundentes que logren explicar el estado de violencia en el que vivimos. Por supuesto, la ausencia de soluciones sobre las garantías de seguridad que el Estado debe proporcionar se resiente en una sociedad aterrada.
Y lamentablemente, tras vestir de luto por tres días al país, el discurso del mandatario sólo se reduce, como siempre, a condenar y llamar a la unidad para terminar con el crimen organizado. Se proporcionan los calificativos más duros y se exaltan los esfuerzos por la seguridad.
Hoy, tras 52 vidas cortadas por el humo y el fuego de un casino en estado de ilegalidad, la estrategia sigue en pie: utilizar la fuerza y las armas para combatir a grupos delictivos y narcotraficantes. Seguir con los ojos cerrados ante la corrupción que está presente en todos los niveles del sistema político.
Queda en evidencia, una vez más, que la lucha no se tiene que realizar en las calles, con tanques, soldados y armas; se tiene (o se tuvo) que trabajar en dotar de educación a los sectores marginados, condenar la corrupción en todas las instituciones, proporcionar mejores condiciones de vida para la sociedad.
Como muestra de ello, el Casino Royale operaba con la protección de la Secretaria de Gobernación y el amparo del Magistrado de la Primera Sala de lo Contencioso Administrativo. A pesar de que el alcalde Fernando Larrazábal intentó clausurar el establecimiento nunca consiguió el objetivo.
Es un hecho que el Casino Royale era un lugar donde se movían jugosos ingresos. Los dueños, como siempre, no han dado la cara para explicar el posible motivo del ataque. Pero lo ideal no sólo sería indagar cual fue la causa, sino quiénes son los verdaderos dueños y cuáles son las relaciones que permitían que su casa de apuestas operara normalmente.
Lo que nos queda
En los últimos días muchas personalidades del ámbito político y social han llamado a la unidad en contra de la delincuencia. Llamados a apoyar fielmente las acciones del gobierno Federal y seguir con la esperanza de que un día no haya titulares sobre mutilados o decapitados.
No obstante, sería conveniente unir esfuerzos no para seguir con la política de fuego y calibre, de retenes y operativos, de marina y ejército, sino al contrario: unión en contra de las raíces de corrupción y toda la maquinaria de negocio ilícito ya sea por narcotráfico o extorsión y de cual se benefician algunas capas de la sociedad.
La pregunta obligada, tras momentos tristes: ¿Será que los hechos ocurridos la semana pasada son la gota que acabará por derramar el vaso?
Sólo por recordar
Lector humilde de esta columna de análisis, por este medio me complace comunicar que Argumento Limpio regresa a su publicación regular sin interrupciones. Al igual que siempre, este espacio se construye de lo que vivimos cotidianamente y hay que analizar. Agradezco como siempre su lectura y espero sus comentarios.



