¿Era posible?


¿Era posible lo que mis pupilas atónitas contemplaban?
El destello de todas las estrellas juntas
el sublime movimiento de todos los ángeles
cuya única silueta puede hacer vibrar al cosmos entero.


Aquella fémina que corresponde a mi insomnio y a mi narcosis
suspiro distante de los senderos que pisas
y anhelo profundamente sobre mi ego
que una eterna sonrisa se dibuje en su bello rostro.

Soy capaz de sacrificar mis sueños, lo que soy y lo que no
y sólo por un efímero gesto de hilaridad.
Si he de odiarme desde el fondo de mi alma
sólo por rendirte culto en el pedestal que es mi corazón
no habrían de dudar mis cobardes impulsos
para asfixiar mis pulmones y ofrecerte mi último aliento.

Corrompería mi entendimiento para fomentar tu razón
gastaría mi último pensamiento en ti
para acariciar como el viento tu cabello
y que mi latido final estremezca a nuestro Dios
para que el sol jamás codiciara tu belleza.

Intenté plasmarte en un papel, pero jamás es suficiente.
Es por eso que en ese vano intento de dibujar tu eterno resplandor
puse todo mi empeño y mi corazón, pieza por pieza.
Ahora te pertenecen mis latidos, mis heridas y mi dolor
a costa de un martirio eterno, de una condena interminable.
Pero el firmamento y nuestra tierra serán testigos
de que jamás me crucé en tu pensamiento
que el sueño se convirtió en mi más amarga pesadilla
que la luz en tu mirada fue opacada por la frialdad de tu corazón
que incluso con tan divinas cualidades en el fondo estás tan vacía
como las promesas del ayer y los recuerdos del mañana.

Sólo es una ilusión, una máscara que no vale la pena vanagloriar
y ahora blasfemo entre ironías a lo que pude haber llamado amor
pero aun con tu sarcástica mirada te burlas de mi sufrimiento
y haces añicos la poca esperanza que quedaba de este despojo humano.

Hoy me doy cuenta de que soy sólo una partícula de lo que fui.
Tu existencia es más baja que cual otro ser.
Estando encerrada en lo más recóndito del olvido por siempre estarás.
Me desperté y escribo esto con mi sangre, ya que es en lo único
en que permanece tu esencia imperdonable

y esto la desvanecerá.

Sólo te llevarás de mí lo que alguna vez fue mi corazón

y un par de notas funestas.

Espero que el horizonte no se vuelva a iluminar
con aquel destello carmesí

pues sólo puede avocarse a lo q nunca será.

-Daniel

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Comments
One Response to “¿Era posible?”
  1. Daniel dice:

    que rayos… o_o

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