CINE:El Secreto de sus ojos


Por:  F.S. Padilla

Los ojos tienen voz.  Una mirada puede llegar a ser más elocuente que cualquier cosa que pudiéramos esconder entre los labios. En “El secreto de sus ojos” (Juan José Campanella, 2009), el agente retirado Benjamín Esposito (Ricardo Darín) recurre a sus memorias acerca de un caso de violación y asesinato ocurrido 25 años atrás, para utilizarlo como argumento de la novela que intenta escribir en su jubilación.

La película intercala el presente de la vida de Esposito y los flashbacks de sus días en el juzgado durante la Argentina de 1974; de igual forma, enfrenta al protagonista a revivir asuntos pendientes e inconclusos: lo que fue del asesino, un sicario de la derecha peronista, y los restos de un amor frustrado con su antigua jefa, una mujer inteligente y de clase acomodada, Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villamil). Con ayuda de su colega Sandoval (Guillermo Francella) y del viudo Morales (Pablo Rago), el agente atormentado intentará conseguir justicia para Liliana Colotto, hasta que el caso parece tener un fin, lo mismo que su futuro con Irene, y de paso su intento de novela.

Las memorias están compuestas por ficciones, pero en la realidad construimos también nuestro presente. Benjamín, en su aspiración a ser escritor, se ve de pronto viviendo la continuación de aspectos de su vida que creía resueltos, de forma que las cosas van más lejos del punto final que puso en su libro.

La cinta argentina, ganadora al Óscar por Mejor Película Extranjera, sabe tejer las fibras de los distintos géneros que aborda. Pasa del thriller propio de un agente que intenta resolver un misterio, a la nostalgia y tensión de un hombre enamorado que recuerda a los romances de clásicos como Casablanca. Algunos momentos parecen caer en lo cursi y en los lugares comunes, pero salen bien librados gracias a diálogos ágiles y naturales cargados de humor, característicos de los porteños.

“El secreto de sus ojos”, habla de expresar o develar lo que parece impronunciable o imposible de resolver. Es una cinta que aborda la intimidad del hombre, de cómo a veces nos vemos invadidos por temores y rebasados por una obsesión. La pasión por algo es lo que nos mueve y es también lo que puede arrastrarnos a destinos de mediocridad o llenos de nada. Como dice Sandoval en un momento de la película: “Un tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar: no puede cambiar de pasión”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • "Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos." E. Galeano

  • "Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte." J.Cortázar
  • "No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros." J.P. Sartre
A %d blogueros les gusta esto: