Leer: un acto de rebeldía


Ensayo

Anna Lagos

“…Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos, cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino la de provocarlos, para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza.”

Farenheit 451

Anna Lagos

Leer supone un acto de rebeldía y trasgresión, no un buen consejo que te daría tu abuela materna; leer tendría que ser un acto prohibido, una excelente forma de diferenciarse del resto; leer debería ser un acto oculto.

Aceptémoslo: preferimos lo que va en contra de las leyes, lo que difiere a los consejos mejor intencionados. Es usual que toquemos aquello que diga “no tocar”, es más emocionante salir a aquel lugar al que no debemos ir, es excitante saber que alguien te encontrará en el baño de un avión con tu novio(a)…, uno se siente más vivo cuando está haciendo justo eso que no debería de estar haciendo: es una media sonrisa, un corazón latiendo con mayor frecuencia que regularmente, es sentir que la sangre sube a todo tu cuerpo inesperadamente, es sentir escalofríos, mentirle al mundo para que no te descubran.

Si el agua fuera prohibida, sabría más rica. Si leer fuera prohibido, sería un acto estimulador, provocador, excitante. En cambio, nos dicen que leer es bueno, y en el momento en que oímos la palabra bueno, corremos a buscar algo que no lo sea; como la televisión, por ejemplo. La abuela te dice que pases menos horas frente a cualquier pantalla y leas, es una buena inversión de tiempo, dice. Es un hecho, en los años determinantes para generar un hábito, no le haces caso a tu abuela.

Pero atención, leer no es “bueno”, leer supone pensar, es un acto de descubrimiento, es una forma para descubrir que las cosas no van bien, quizá encuentres algunas verdades, probablemente te encuentres con otras formas de ver el mundo, es casi seguro que te cuestiones muchas cosas, disminuya tu ego; leer es una acción solitaria, con suerte cuando lo hagas te enfrentes con tus debilidades más profundas, todo esto es un camino directo para ser infeliz.

Pero, ¿quién quiere la felicidad cuando encuentra en unas páginas algo mejor que aquello?

Mujer leyendo junto a la ventana (Álvaro Ruiz)

En fin, pues resulta que el Consejo de Comunicación tuvo una maravillosa idea: crear una campaña que sugiere que leamos y diseña impresos que se exhiben por toda la ciudad con una foto de  personalidades para que nos identifiquemos con alguna, lo cual me suena como al consejo de la abuela, o un famosísimo programa:  Para leer de boleto en el Metro (famoso porque los  250 mil ejemplares desaparecieron) o el kilómetro de libros en el Auditorio Nacional en el marco de la quinta edición del gran remate de libros, mismos que serán donados por los asistentes al evento que a su vez serán entregados a espacios para el fomento a la lectura, los muy poco exitosos clubes de lectura.

Ninguna de estas actividades parece rebelde ni trasgresora, las medidas son aburridas, huecas y algunas veces frívolas. Leer nunca será un acto aburrido, ni hueco, ni frívolo.  El problema del fomento a la lectura y la razón por la cual no leemos en México es mucho más profundo y naturalmente se resuelve con medidas más profundas. La lectura se debe de fomentar desde los primeros años como quien comienza a caminar, poco a poco, con lecturas digeribles para que al momento que nos presenten algún clásico en la secundaria no huyamos a la primera oportunidad, porque leímos el primer párrafo y por supuesto entendimos menos de la mitad.

Leer no es bueno, pero sí es importante. No puede existir de ninguna manera el autoaprendizaje si no sabemos leer, ni la emancipación, mucho menos una revolución. Al mundo le urgen personas que sean congruentes y que pongan sus valores y principios en el primer, primerísimo plano, se necesitan personas críticas, inteligentes, hacen falta seres humanos en el sentido amplio de la palabra, personas que se esfuercen por ser mejores, de aquéllos que generen mundos mejores y para tener la capacidad de crear mejores lugares para habitar se necesita conocerlos (al menos en la ficción), tener una visión más amplia y estoy convencida de que mucho de eso se puede lograr mientras se hojea un buen libro.

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Comments
2 Responses to “Leer: un acto de rebeldía”
  1. Adela Lagos dice:

    Hola Anna!!
    Te vuelvo a felicitar por tu articulo!! cuando era pequeña me rompían lo que leía! Tal vez por eso ahora sigo leyendo, pues todo lo que tenga letras es interesante para mi!.
    Quieren vivir sorprendentes fantasías? Viajar? conocer gente? tal vez, vampiros? Quieren tener los mas extraordinarias experiencias? Lean,imaginen,sueñen y experimenten! la imaginación es infinita! disfruten al máximo la lectura!
    Saludos.

  2. Anna Lagos dice:

    Muchas gracias. Es increíble encontrar a alguien más que le apasione la lectura. Es perfecto saber que por eso te admiro y te quiero mucho. Un abrazo. Gracias por tomarte el tiempo para leer y para comentar, siempre resulta muy valioso.

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