Cambio ¿para mejorar?


Luis Lozano

Ante la gran espectacularidad que se presenta en cada partido del torneo mexicano de futbol, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) ha decidido cambiar un poco para generar más espectáculo (dicen), aunque quizá la tirada sea otra.

Y es que previo al término del torneo de Clausura 2011, el secretario General de la Femexfut, Decio de María informó que para la temporada 2011-2012 se jugará la liguilla con un formato distinto: el Round Robin. Esta idea hará que en lugar de jugarse la fase final a eliminación directa, se realice un pequeño torneo a visita recíproca entre los ocho equipos, divididos en dos grupos. Esto implica además que los cuadros finalistas hayan de jugar dos partidos más por acceder a la final, mientras que el resto de los equipos que pase a la liguilla tendrá seguros seis y no sólo dos partidos.

Ahora se jugará por grupos

Aunque nótese también que la aparente innovación es sólo un regreso al formato con el que se inició el cambio de formato de la competición en el futbol mexicano hace más de 40 años, cuando en 1970 se jugó la primera liguilla. La situación acá es: ¿a qué se ha debido el cambio? ¿Acaso no es lo suficientemente emocionante la liguilla actualmente?

Parece que a los federativos no les basta con que los estadios reporten las mejores entradas de todo el torneo y los partidos alcancen más altos niveles de audiencia que en temporada regular. Mejor, han preferido experimentar con miras a incentivar el espectáculo y evitar que las eliminatorias sean aburridas o pierdan el atractivo de la gente.

Más bien, podría sugerirse que como la liguilla se presenta como un buen negocio, se busca que haya más partidos para ganar más aún de lo que se registra en esta etapa del torneo. Sin embargo, se dejan de lado un par de asuntos a más de lo poco atractivo que es una “pequeña liga” (literalmente ahora sí una liguilla): por un lado, el formato de Round Robin no es garantía de buenos encuentros, pues inevitablemente ocurrirá que habrá partidos que sólo se jueguen por cumplir con el reglamento ante la pronta eliminación de sus contendientes que por resultarles matemáticamente inaccesible el duelo final, sólo saltarán al campo a cerrar su torneo. El formato de grupos permite combinaciones en las que incluso a la jornada cuatro puede decidirse el finalista.

El otro asunto: un amigo comentaba que los aficionados no siempre cuentan con los recursos suficientes para asistir a todos los juegos de liguilla de su equipo. A diferencia del formato vigente hasta este torneo, en el que sólo se garantiza un juego a espera del resultado de la eliminatoria en cuartos de final, con el Round Robin quedan asegurados tres partidos como local con la esperanza de que su equipo venza el grupo y alcance la final, lo que representa un gasto mayor para el aficionado.

Si a ello se suma el mayor desgaste físico que representará para los jugadores participar en seis juegos con la ilusión de alcanzar dos más que le lleven al título, hecho que muy probablemente incitará al os directores técnicos a jugar menos y especular más con el resultado para mantener un mejor rendimiento de sus jugadores,  se entenderá pues que este formato, descontinuado desde hace más de 20 años (la última vez se jugó en 1988), resultará algo más extenuante que el actual y quizá ponga más aún en riesgo el espectáculo sobre el campo.

Aunque osado, el experimento (así considerado, pues se pondrá a prueba sólo durante un año, a ver cómo resulta) no parece tener muchos lados positivos, acaso que con el incremento de juegos se pueda dar más espacio a jugadores jóvenes, o que se tiene más de un partido para demostrar la capacidad del equipo en una fase final, en un intento de alcanzar la justicia deportiva para recompensar a los equipos que por una mala tarde echan a perder una gran temporada. Para ello, piénsese en la “maldición del superlíder”.

Más allá de eso, el “nuevo” formato parece que será sólo un experimento de un año para tratar de hacer más atractivo un torneo cuya mayor carencia está en el espectáculo sobre el terreno de juego, provocado por el conformismo de los actores y la falta de estímulos más allá de lo económico, y no en el sistema de competencia.

 

Decio de María, Secretario de la Femexfut

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • "Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos." E. Galeano

  • "Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte." J.Cortázar
  • "No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros." J.P. Sartre
A %d blogueros les gusta esto: